Nuevos avances en el tratamiento frente a la hepatitis C

Hoy comienzo a escribir sobre la hepatitis, una enfermedad  bastante grave y que puede afectar a miles de personas. Lo primero que hay que decir respecto a las hepatitis es que hay 6 tipos de virus específicos que la originan, además de otros virus y bacterias, reacciones adversas a medicamentos y fenómenos autoinmunes que pueden ser causa indirecta de hepatitis.

 

Hoy voy a centrarme en la actualización de los tratamientos de la hepatitis C, pero también hablaré un poco de ella para recordar. Como característica principal destaca por no poseer vacuna efectiva debido a la gran cantidad de variantes genéticas que se conocen.

el hígado es el órgano afectado

 

CARACTERISTICAS

Este virus de la hepatitis C pertenece a la familia Flaviviridae, se caracterizan por tener RNA como material genético; además su tamaño es pequeño (alrededor de los 50 nm), se pueden unirse a los receptores Fc de monocitos y una vez que los virus han sido multiplicados en el interior de la célula diana, el correspondiente ensamblaje de los componentes del virus se produce en el retículo endoplásmico. Una característica diferencial de este virus con respecto a otros de su misma familia es que se unen a  receptores celulares como son  la molécula CD81, que se conoce en el ámbito médico como tetraespasnina, y otras lipoproteínas, como son las LDL y las VLDL.

Para que lo veáis, os dejo un vídeo de su ciclo de vida en el hígado humano

 

PATOGENIA Y CLÍNICA

Es típica la citolisis inmunológica que producen; esto es común con respecto a otros virus causantes de hepatitis.

Comienza la infección con un proceso inflamatorio del parénquima hepático. Los primeros síntomas destacan por ser totalmente inespecíficos, y algunos de ellos son la fiebre, náuseas, perdida de peso y fatiga generalizada, aún en ausencia de esfuerzo. Estos síntomas pueden evolucionar hasta ictericia, hepatomegalia e insuficiencia hepática, y estos ya presentan la característica de comprometer seriamente la vida del paciente.

La infección crónica evoluciona hacia un estado de fibrosis que es necesario comprobar mediante la petición del médico digestivo de una biopsia de hígado, con el fin de ver el grado de fibrosis y el genotipo del virus; esto será importante para la elección del tratamiento.

Por otro lado, hay que destacar que la ingesta de alcohol y de algunos fármacos causan un aumento de la progresión de la fibrosis.

A nivel del laboratorio, podemos observar tras una sencilla analítica una gran elevación de las transaminasas ( ALAT > ASAT), además de un aumento considerable de otras enzimas tales como GGT, LDH, y fosfatasa alcalina.

 

En cuanto a la vía de transmisión del virus hepático C, lo puede hacer por tres vías:

1     Vertical: esta consiste en un paso de los virus de la madre infectada al feto a través de la placenta.

1     Sexual: el virus está presente en la sangre y en las secreciones de los infectados, es por ello que un contacto sexual con una persona infectada casi asegura un contagio de la persona anteriormente sana. Forma de evitarlo mediante métodos barrera, tales como los preservativos que se venden en farmacias. Esta vía y la anterior son poco frecuentes.

1     Parenteral: compartir sangre infectada a otro paciente, inicialmente sano, lo transforma en enfermo. Esto es porque el virus se encuentra en la sangre y por desgracia es la mayor vía de infección que tiene el microorganismo. Durante años no se chequeaba la sangre de los donantes y esto repercutía seriamente en la salud de los receptores, y tras la aparición brusca de gran cantidad de casos de hepatitis C se vio que el contagio principal procedía de esta fuente. Además de las transfusiones, la vía parenteral incluye la hemodiálisis, transplante, acupuntura, tatuajes, piercings, cocaína intranasal, los Adictos a Drogas por Vía Parenteral (ADVP) y la exposición accidental, sobre todo en personal que trabaja con jeringuillas.

 

La infección aguda normalmente suele ser asintomática, sin embargo la tendencia a la cronicidad es mucho mayor, ya que abarca alrededor del 85% de los casos detectados. De éstos, un 20% desarrolla cirrosis y un 5% evoluciona hasta cáncer de hígado, siendo una causa importante de transplante hepático en países desarrollados.

Además, aparecen en los afectados otros síntomas extrahepáticos, tales como el lupus eritematosos sistemico (LES), crioglobulinemia (un síndrome con un aumento de las inmunoglobulinas de tipo IgM que en presencia de bajas temperaturas precipitan) y el síndrome de Sjogren- like (un estado patológico en el que aparece una deficiencia en la secreción salival y de las mucosas)

DIAGNÓSTICO

1     Se buscan anticuerpos frente al VHC mediante técnicas sofisticadas, tales como el enzimoinmunoanálisis (EIA) de última generación. Si la prueba es positiva, se confirma con un Western Blot ( para separar y detectar proteinas)

1     Se pueden utilizar técnicas de amplificación del RNA viral, lo que se conoce como la RT-PCR. Es muy útil para detectar la carga viral (que ahora os explicare) y de esa manera saber si la infección es activa y el seguimiento postratamiento.

1     Detección del antigeno del núcleo del VHC: se relaciona muy bien con la carga viral

 

TRATAMIENTO

El objetivo final del tratamiento frente a esta enfermedad es lograr un estado conocido como Carga Viral indetectable. La carga viral representa la concentración de virus en los fluidos biológicos, en este caso en la sangre extraída mediante punción intravenosa.

Hay una serie de factores que antes de comenzar un tratamiento sugieren un pronóstico difícil, y estos son hombres, mayores de 40 años, alta Carga Viral (CV) y ALAT y sobre todo genotipo 1.

Los genotipos más prevalentes son el 1 (85% de los casos) y los 2 y 3, que abarcan un 8% de los casos. El genotipo no es un marcador pronóstico de la enfermedad, pero sí un factor predictivo de la respuesta virológica.

El tratamiento se prescribe en aquellos pacientes en los que aparecen síntomas de hepatitis C crónica, y en casos de grados de fibrosis superiores a 1 (en el estado 2 está recomendado y en los estadios 3 y 4 es necesario)

La terapia clásica es administrar interferón alfa pegilado y ribavirina, con una pauta de tratamiento que dependen únicamente del genotipo viral:

1     Para genotipos 2 y 3, se utilizan interferón alfa 2 a pegilado, a dosis de 180 mcg/semana ó interferon alfa 2 b pegilado, a dosis de 1,5 mcg/kg/semana junto a ribavirina, a dosis de 800 a 1200 mg/ día, durante 24 semanas. Se obtiene unas respuestas virológicas sostenidas que se acercan al 80%, con lo cual la curación es posible.

1     Para genotipos 1 y 4, el tratamiento estándar es similar al anterior con la única diferencia de que el tiempo necesario para eliminar la infección es mayor (48 semanas). Además la dosis de ribavirina necesaria aumenta (1000- 1200 mg) y la Respuesta Virológica Sostenida tan solo alcanza un 45%

 

Para predecir un buen pronóstico, se hacen análisis de sangre rutinarios, con el objetivo de comprobar la carga viral. En los genotipos 2 y 3, son importantes los datos recogidos en las semanas 4 y 12.

Si a las 4 semanas, la CV es indetectable, el tratamiento está funcionando y se completa hasta 24 semanas. En cambio, si aparecen virus hay que continuar hasta los resultados de la semana 12.

En la semana 12, si la CV (Carga Viral) es indetectable, el tratamiento se completa hasta 48 semanas. En cambio, si siguen apareciendo virus, haremos una consideración, y es que daremos importancia al descenso de la carga viral comparada con la base; de hecho, si la carga viral no ha descendido > 2 log base ó es positiva en la semana 24, el tratamiento se interrumpe porque no es efectivo. Sin embargo, si el descenso de la CV es  < a 2 log base se mantiene el tratamiento hasta 48 semanas. Esto con respecto a los virus genotipo 2 y 3.

 

Para los genotipos 1 y 4, se hacen controles para predecir la respuesta frente al tratamiento en las semanas 4, 12 y 24.

Si en la semana 4 la CV es  positiva, hay que continuar hasta los resultados de la semana 12; en cambio si es negativa, la respuesta está siendo muy buena al tratamiento y la duración de éste es menor, se reduce a 24 semanas.

En la semana 12, si la CV es negativa, la duración final será de 48 semanas. Por otro lado, si es positiva esta CV y no ha descendido < 2 log base, el tratamiento se interrumpe por falta de respuesta. Si la CV ha disminuido más de 2 log base, entonces continuamos hasta los resultados de la semana 24.

En esta semana, si la CV es indetectable, se continúa el tratamiento hasta la semana 72; en cambio, si en la semana 24 la CV sigue siendo detectable, el tratamiento se interrumpe por fracaso terapéutico.

 

Se hace difícil de explicar y más para el que no sepa nada de esto. Como es difícil y la curación no es completa, han aparecido nuevos fármacos que permiten optimizar el uso de los medicamentos, y los han incorporado a lo que se conoce como “triple terapia”, que destaca por tener una Respuesta Virológica Sostenida del 70%.

 

Se están usando actualmente 2 nuevos fármacos, son el telaprevir y el boceprevir. En cuanto al  telaprevir, se utiliza durante las primeras 12 semanas combinado junto al interferón pegilado y la ribavirina. Es un inhibidor de la proteasa de los genotipos 1 a  y 1 b. La dosis actualmente aceptada es de 750 mg / día con las comidas y como efectos secundarios destacables  la aparición de rash, anemia, prurito, náuseas y diarrea.

 

En cuanto al boceprevir, guarda algunas características semejantes con respecto al anterior, con que es un inhibidor de la proteasa viral del mismo genotipo, además se ingiere durante las comidas, a dosis de 800 mg/ día. Cambian un poco sus efectos adversos, que en este caso son fatiga, anemia, neutropenia, trombocitopenia, aumento del ácido úrico, del colesterol total y de los triacilglicéridos.

La pauta de tratamiento  es la siguiente: se utilizaría desde la semana 4 hasta la 36, y luego, si el médico así lo indica, se completaría hasta la 48, combinado con peg- interferón y ribavirina.

 

De la ribavirina comentar que los efectos adversos más frecuentes suelen ser anemias hemolíticas, alteraciones gastrointestinales, prurito y tos.

 

Y del interferón, hay que decir que es una sustancia de naturaleza proteica que inhibe la replicación viral principalmente en virus RNA y potencia la respuesta inmune. Además su larga semivida unida al polietilenglicol le permite la ventaja de administrarse una vez a la semana. Como efectos secundarios,  destaca el síndrome pseudogripal, aliviable con paracetamol a demanda, anorexia, depresión, labilidad emocional, trombo y neutropenia y alteraciones tiroideas.

Esto es todo, espero que sus conocimientos sobre esta enfermedad se hayan ampliado con la lectura de este artículo, ypara acabar  lo único que les pedimos es que no dejen de visistarnos. Reciban grandes saludos de un servidor, kingcinico

2 respuestas a Nuevos avances en el tratamiento frente a la hepatitis C

  1. Luis Gabriel Parada dice:

    LOs que ya recibimos Interferon y Ribavirina y no funcionó que hacer? si los dos farmacos nuevos+Interferon reducen un porcentaje del virus ál 50% o al 75% que pasa con el resto de los virus no se vuelve a replicar, sigue ocasionando lesiones? que pasa? en espera de su ayuda

  2. Paola dice:

    Hola !!
    Soy de México. Mi mamá ya ha sido tratada co. Rivavirina e interferon. Ella es genotipo 1 B. El tratamiento no tuvo
    Respuesta sostenida a los 6 meses el virus se replicó. Esta a punto de iniciar nuevo tratamiento con el trío. Yo quisiera saber más información. Ayuda.

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